Santa Teresa de Jesús
Querida Teresa:
Andando por los caminos, peregrinando por los
pueblos de la España vaciada, de largos silencios y estrechas calles, me
detengo en el lavadero de El Hontanar (Alpuente) tierra del interior, recia
como Ávila.
Desde este lugar, leo las líneas que a ti dedica Azorín:
“No cesa de caminar por toda España la buena religiosa; va de pueblecito en
pueblecito y de ciudad en ciudad; habla con frailes, monjas y prelados. Para
todos tiene palabras afectuosas. Sus ojos son negros y redondos. La complexión
de la religiosa es fuerte”.
Me asomo al camino y escucho el traqueteo de las
ruedas contra las piedras, imprimiendo un surco imborrable en los corazones de
los hijos de la Iglesia. Al atardecer de tu vida miras tras de ti y en la
lejanía de aquel 28 de marzo de 1515. En Ávila Alonso Sánchez Cepeda contempla
con admiración a su hija y con gratitud a su esposa doña Beatriz Dávila
Ahumada. Por un sendero, la niña de seis años, corretea con tu hermano Rodrigo,
soñando morir mártir. Tu tío os sorprende, retirándoos al huerto donde
edificáis una ermita, que se derrumbará en 1528 con la muerte de tu madre. El
camino conduce a una calle y la calle al monasterio de la Encarnación. Allí en
1535 ingresas como carmelita. De nuevo la ermita será asolada por una
enfermedad, sanada regresas a la clausura, al bullicio, una vida lejana a tu
sueño de silencio y soledad. Jesús va a derribar la ermita, mostrándose en
visión mientras oras ante un Cristo llagado. Como Francisco intentas reconstruirla, reformando el Carmelo y
fundando el 24 de agosto 1562 en Ávila el monasterio descalzo de San José,
pequeño y austero como el hogar de Nazaret. Fundaciones, escritos, horas de
contemplación, siempre “los ojos puestos en Él y no hayan miedo se ponga este
sol de justicia, ni nos deje caminar de noche para que nos perdamos, si no le
dejamos a Él”. Retirada y agotada mueres en los brazos del Amado el 15 de
octubre de 1582 en Alba de Tormes.
Atardece, el frío acaricia mis brazos, el agua fluye
buscando el río. El Tormes, tierra adentro, busca el río Duero.

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