14 de diciembre. San Juan de la Cruz.
Querido Juan de la Cruz:
Es de noche en Villar de los Olmos (Requena) un
peregrino camina entre las sosegadas casas. Un ciervo, dardo encendido, lacera
sus ojos y huye, dejándolo solo y con gemido. Sale tras él y asciende por
senderos y peñas quebradas, contando sus dolencias a los pinos rodenos,
cañadas, madroños y sabinas. Iluminado por la luna se detiene ante un olmo
viejo de raíces judías, tronco de Jesé, hendido por un rayo. Inclinado observa
un renuevo de rojizos colores. Sobre él una llama aletea. Y le hablas al
corazón, de tus padres desciendes de judíos conversos, el nacimiento en el día
de san Juan Bautista, allá por el año 1542, en Fontiveros (Ávila), la horfandad
y pobreza, abriendo tus ramas a la lluvia del Colegio de los Niños de la
Doctrina de Medina del Campo, y los jesuitas, quienes te ofrecieron una
sólida en humanidades. Alma solitaria en 1563 buscaste en el Convento
de los Padres Carmelitas la fuente no encontrada, hallada en Teresa. La Madre encendió
en ti la Llama de Amor Viva, fuego reformador; golpe de tizón, prisión en los conventos
carmelitas calzados de Medina del Campo y Toledo; y chispa por tierras de
Castilla y Andalucía, Segovia, Almodovar del Campo, Beas de Segura, Baeza,
Granada, La Carolina y Úbeda, fundando conventos y visitándolos, porque el
corazón místico crece arrodillado en la oración contemplativa, sentado
acompañado por la Biblia y los libros, y caminando forjando el alma con la
escucha de los signos de los tiempos mediante el encuentro y el servicio. Es en
Úbeda, la noche del 13 al 14 de 1591 con 49 años en el Amado fue transformado.
Abandonadas las sandalias y el caminante desciende
hacia el Mediterráneo. “El alma que anda en amor ni cansa ni se cansa”, n mirar imperfecciones ajenas, guardar
silencio y continuo trato con Dios, desarraigarán grandes imperfecciones del
alma y la harán señora de grandes virtudes”, escucha el viento de Castilla, las
mieses curtidas por el sol de la Meseta, acariciando las vides, y los olivos.

Comentarios
Publicar un comentario