8 de octubre. San Luis Bertrán,
Querido Luis Bertrán:
En estas andanzas por los pueblos de España, mi corazón se
detiene Casas del Rey, aldea perteneciente a Venta del Moro, en la comarca
Requena-Utiel. De calles irregulares, amplias y luminosas, jardín de terrazas y
balcones ornamentados, huertas y fuentes: Cristo Rey, la Grande, del Hambre,
Fuentecilla y del tío Mario.
La planicie dibuja los luminosos años del seminario con D.
Agustín Cortés como rector: tu celda en Trinquete de Caballeros y tu hogar,
entre la Iglesia Parroquial de San Esteban y el Almudín. Allí el 1 de enero de
1526 naciste. Al igual que miles de jóvenes en este siglo cuando contabas
dieciséis años peregrinaste a Santiago de Compostela y es en el camino cuando
Dios te llamó para ser apóstol suyo. Sin embargo tus padres se negaron
demorando el ingreso en el Convento de Santo Domingo. Ordenado sacerdote tres años después, el
Provincial te envía a los conventos de Llombay, Valencia y Albaida, partiendo
en 1561 hacia Nueva Granada, en la tierra hermana de Colombia. Cartagena de
Indias, Tubará, Bogotá, recibirán la semilla del apóstol defensor de los
indígenas. Enfermo regresas a nuestra diócesis, amando en los conventos de
Museros y Valencia. El 9 de octubre de 1581 mueres en el Hospital de Pobres
Sacerdotes de Valencia, Seminario Mayor durante los años 80 y 90, actual casa
sacerdotal titulada con tu nombre.
Y esta es tu vida, que esconde los rasgos de la multitud de
hombres de Dios contemporáneos al Siglo de Oro Español, reformadores desde la
vida, con ella trazasteis el camino de la perfección evangélica: adoración
eucarística, devoción a la Virgen María, pasión por el Evangelio al que
predicáis con el ejemplo y la palabra, reciedumbre, austeridad, penitencia y
contemplación, sin olvidar el estudio.
Es mediodía, la fuente mana agua, evocando la bendición por
su hermana “La Fonteta de Sant Lluis”. Desde las entrañas de la tierra brota el
plateado líquido regando, hidratando a quienes en ella saciamos nuestra sed.

Comentarios
Publicar un comentario