8 diciembre. Santa Carmen Sallés.

 


Querida Santa Carmen Sallés:

Rodeada de pinares, las catorce viviendas de Las Nogueras resisten firmes el frío y las nevadas del invierno. Esta aldea de Requena de cal y piedra, recuerda la labor de los maestros en los pueblos más remotos de España,  arquitectos de la promoción de los hijos e hijas del labrador y el leñador, desbrozadores en los montes. Entre ellos te encuentras tú. Mujer valiente, luchadora y tenaz. En Vich, el 9 de abril de 1848, tus ojos despertaron en el hogar formado por José, Francisca y los diez hermanos. La iglesia parroquial, el Colegio de la Compañía de María y el amor filial hacia la Inmaculada Concepción determinaron tu espíritu, abandonando el camino trazado por tu familia para para escalar los márgenes donde la mujer luchaba contra el demonio de la discriminación. El sendero te condujo al encuentro con las adoratrices, la cruda realidad de la delincuencia y prostitución y una pregunta “¿qué habría sido de estas mujeres si la sociedad les hubiese dado oportunidades?”. Y una respuesta: la enseñanza es la tenaza para cortar los alambres. Descubriendo con las Dominicas de la Anunciata el medio para instruir a los hijos de las mujeres trabajadoras y a las obreras, dignificando con la cultura y la piedad sus vidas. Lejos de detenerte en las calles seguías buscando la voluntad de Dios y acompañada por Candelaria, Remedios y Emilia, sin más lumbre que la Inmaculada y la Divina Providencia te adentraste en Castilla, donde fundaste la Congregación Religiosas Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza. No bastaba con saber leer y escribir, rompiendo el muro de la universidad para que la mujer estudiase allí Magisterio, años de lucha, cansancio y desgaste por amor a quien el 25 de julio de 1911 te recibió.

Alzo los ojos hacia la pinada desde el móvil tus palabras son aliento, sumergiéndome en el bosque: “Adelante, siempre adelante, Dios proveerá”; “levanta a María tu mirada, ella te dará fuerza”; “confía siempre en la divina providencia”, “nunca hay que dejarse dominar por el desaliento. La paternal providencia de Dios nos acompaña siempre”.

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

23 de septiembre. Santa Tecla.

Santos Mártires de la Iglesia Copta.

10 de marzo. Santa María Eugenia de Jesús.