16 noviembre. Santa Inés de Asís.
Querida Inés de Asís:
En Sesga, el Rincón de Ademuz, dos niñas corretean
por la estrecha calle de portadas rellenas de toscas piedras, con bajos y
pardos tejadillos, casillas bajas y viviendas de blancas fachadas y ventanas coloreadas
por los vivos geránios. La pequeña sigue a la mayor hacia el castro celtíbero, son
Clara y Catalina.
Sois Clara y Catalina en Asís, a principios del
siglo XIII, caminando una al lado de la otra. Habías nacido en 1197 en el hogar
brotado del amor entre Favorene y Ortolana. Clara tres años antes, siempre
soñandora, el castillo interior y ella tras las almenas recreada por el Esposo.
Tú sin comprender dejar atrás la lumbre del hogar. Un día tu hermana mayor conoció a Francisco y abandonó tras de sí la cálida
penumbra uniéndose al cortejo de los Hermanos Menores. En los largos días de
ausencia el Amado llamó a tu puerta y cual amada del Cantar de los Cantares
fuiste tras el amado: “me encontraron los centinelas, me golpearon, me
desgarraron el velo” (cf.Ct 5,7), pero los soldados enviados por tu tío al
monasterio benedictino de Santo Angel de Panzo tuvieron que desistir, porque
“las aguas caudalosas no podrán apagar el amor, ni anegarlo los ríos” (Ct 8,
7). Francisco te desposa con Cristo con el nombre de Inés, porque “por el
Cordero inocente resistió con fortaleza y combatió varonilmente” (Crónica.
Después de separados para servir a Cristo en Florencia regresaste para
confortar a quien, en la noche oscura de la muerte, hallándose el alma sosegada, el 11 de agosto
de 1253 salió al encuentro del Amado. Y tú, la pequeña, quedas atrás pero
sigues corriendo, entrando en el castro el 16 de noviembre,
El griterío de las niñas se diluye entre la
prolongada calle. Las campanas de la iglesia parroquial de Purísima Concepción
son ángeles portadoras de un mensaje escrito por ti: “De tal modo está
establecida la condición de todos, que nunca se puede permanecer en el mismo
estado; y, cuando alguno cree haber alcanzado la felicidad, entonces se ve
sumergido en la desgracia”.

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